25 de febrero de 2012

Las matemáticas de Moneyball

Moneyball: Rompiendo las reglas“Tu objetivo no debería ser conseguir jugadores, tu objetivo debería ser conseguir victorias”.

Moneyball: Rompiendo las reglas es un film producido por Columbia Pictures (Sony) con guión adaptado del libro de Michael Lewis 'Moneyball: The Art of Winning An Unfair Game' cuenta la historia real de Billy Beane (Brad Pitt) manager general de un modesto equipo californiano, los Oakland Athletics (más conocidos como los A’s), cuando al comienzo de la temporada 2002, como ocurre a menudo con los equipos modestos de fútbol en Europa, pierde a sus mejores jugadores a manos de los clubes grandes y encima tiene que reconstruirlo con sólo un tercio del presupuesto. Exactamente lo mismo que sucede de manera recurrente a los equipos modestos de la liga española de fútbol.

Decidido a ganar, Billy se enfrenta al sistema desafiando a los más grandes de este deporte. En un momento del film dice, como si se tratara de un momento épico: “Quiero que ganemos, porque eso cambiará el juego”. El cambio de enfoque surge cuando Billy Beane se plantea “pensar diferente”, busca opciones fuera del mundo del béisbol y topa con las teorías innovadoras de Bill James, considerado por muchos el padre de la Sabermetría (un invento de los años 70’s cuyo nombre deriva de las siglas Society for American Baseball Research, SABR en inglés), por su gran aportación al estudio de estadísticas en el ámbito del béisbol.

Billy conoce a Peter Brand (Jonah Hill), un economista recién graduado en Yale, que ha desarrollado un minucioso método para el análisis de jugadores. En la vida real el economista se llama Paul DePodesta y está graduado por Harvard, pero al parecer abrumado por la publicidad y las críticas, no permitió el uso de su nombre en el film.

Es interesante el enfrentamiento entre el “viejo pensamiento” representado por los clásicos ojeadores que, como a menudo sucede en el fútbol, recomiendan los fichajes en función de la “cotización”, el estilo, la imagen o la calidad personal y el “nuevo pensamiento” representado por Billy y Brand que obvian los aspectos personales y subjetivos y, en su lugar, cuantifican la aportación de cada jugador a su equipo, elaborando un número índice que tiene en cuenta todas sus estadísticas de pasadas temporadas. Brand propone “no comprar jugadores, sino victorias” (algo bastante obvio desde el punto de vista sistémico). Para él, cada jugador vale “no su precio en el mercado, sino su aportación al juego”. Y apostilla: “Se valoran apariencias y prejuicios. Las matemáticas están por encima de todo eso”.

Billy y Brand juntos se enfrentan a las teorías establecidas para medir la actividad en el juego y las cuestionan apoyándose en el análisis estadístico por ordenador, hasta entonces despreciado por el establishment del béisbol. Llegan a conclusiones que desafían las ideas preconcebidas y van a por jugadores descartados por los demás por “raros”, mayores, lesionados o problemáticos, pero con habilidades clave poco valoradas. En última instancia, los A’s ganaron veinte partidos consecutivos, estableciendo el récord de la Liga Americana de Béisbol, algo único hasta entonces.

¿Cuál es la novedad que aporta Moneyball?. En el método clásico de los fichajes, los ojeadores recorren el país y evalúan a los jugadores según cinco aspectos puramente individuales: velocidad en la carrera, habilidad en el bateo, fuerza del brazo, reflejos y fortaleza mental. En su valoración hay una fuerte componente subjetiva y asistémica. En el film, dice un ojeador: “Ese jugador tiene una novia fea, lo cual significa que tiene poca confianza en sí mismo”.

En el método matemático expuesto en Moneyball, se maneja fundamentalmente información estadística, que a veces cuestiona las anteriores apreciaciones. Se elaboran varios índices como, por ejemplo, el “porcentaje pitagórico de victorias”. Es un método que tiene en cuenta no únicamente al jugador como ente aislado sino también atiende al contexto. En este sentido es un “método sistémico”. Por ejemplo, en 2009, el premio Cy Young de la Liga Americana (el equivalente al balón de oro del fútbol) lo obtuvo Zack Greinke, por delante de lanzadores con mayor número de victorias. En base a valoraciones sabermétricas se consideró que si no había logrado mayor número de victorias había sido por la baja calidad del resto del equipo, pero que su aportación a las conseguidas era superior a la de los otros jugadores. Lo cual ejemplifica la idea básica de este método: los números deben ser analizados en su contexto.

En el ámbito del fútbol sería algo así como ponderar el resultado de los goles de un jugador con la cantidad de tiros a puerta (su ratio de efectividad individual), sus asistencias para que otros compañeros marquen gol y el peso de ambas cosas en el resultado de su equipo (su ratio de contribución al equipo). En el fútbol por ejemplo, un Cristiano Ronaldo puede tener una elevada efectividad individual (puesto 1º en goles) pero un baja contribución al equipo (puesto 15º en asistencias), algo en lo que un Leo Messi es un fuera de serie (líder en asistencias y 2º puesto en goles), un resultado inigualable que da una justa imagen del “jugador completo” que es Messi, no en vano el primero es bota de oro 2011 (sólo se mide la cantidad de goles individuales) mientras que el segundo es balón de oro 2011 (un jurado valora sobre un conjunto de variables).

El film es también una metáfora de estrategia de negocios basado en la premisa de que en un mercado competitivo, el administrador audaz debe diferenciarse de sus competidores a través de la optimización de sus recursos, mediante estrategias únicas y eficientes.

Obviamente el método estadístico aplicado en Moneyball no tiene muchos secretos, y es cierto que aporta una ventaja competitiva mientras es un “secreto”. Pero cuando todos lo practican y se deja de innovar, la “magia de las matemáticas” deja de funcionar.

En cualquier caso el film deja patente que el éxito de Billy Beane no fue tanto el record de veinte triunfos consecutivos de los A’s y las clasificaciones durante cuatro años seguidos como el demostrar que pensando diferente y con la ayuda de las matemáticas aplicadas con un “enfoque sistémico” era posible competir contra equipos con mayor presupuesto económico. Y, como nos demuestra la Teoría de Juegos, puede ocurrir que creamos que estamos jugando a un juego y que éste no sea más que una parte de un juego más grande. En realidad, siempre hay un juego mayor.

Fue en ese “juego mayor” contra el modo dominante de pensar donde Billy Beane realmente venció. Al final del film se cuenta como los Red Sox de Boston (el equivalente a un Real Madrid o un Barça en el mundo del béisbol) ganó la Serie Mundial de 2004 siguiendo las teorías de Billy Beane. Todo un reconocimiento.



Para saber más: Billy Beane en Wikipedia [inglés]

Paul DePodesta en Wikipedia [inglés]

Bill James Online [inglés]

Society for American Baseball Research - SABR [inglés]

Sabernomics [inglés]

Sabermétrico [castellano]

Estadísticas de fútbol [liga española de primera división]

Matemáticas en el Cine: Moneyball




3 comentarios:

JOAKO dijo...

Interesante entrada, y creo como dices que este tipo de inovaciones son muy interesantes, hasta que se popularizan y pierden su "efecto sorpresa", pero creo que el resultado final es que seguega mejor baseball ahora que antes...y mejor fútbol también.

Hector Renteria dijo...

Hola Saludos desde México!
Estoy totalmente de acuerdo con tus palabras!
Podría indagar más en el tema?
Podrías ayudarme a realizar algo parecido para el Futbol?

José Monzó Marco dijo...

No conozco si en el fútbol existe una base de datos "sabermétrica" como en el béisbol, porque hoy en día los criterios para hacer fichajes son más económicos o de marketing, quedando los "números" en un segundo plano. Si quieres profundizar en el tema del fútbol escribí un post sobre el tema en http://jmonzo.blogspot.com.es/2012/07/la-roja-y-el-pensamiento-sistemico-de.html y también puedes buscar sitios y gente que está trabajando la teoría del fútbol sistémico como por ejemplo http://futbolsistemico.com/